Has construido
mucho.
Protege lo
que sigue.
Detrás de tu negocio hay esfuerzo, personas y decisiones de todos los días. Hablemos de cómo proteger lo que hace posible seguir creciendo.
Tu actividad es el punto de partida. La protección se revisa a partir de ella.
Es todo lo que haces posible desde allí.
Lo que tienes.
Lo que haces.
Quienes lo hacen posible.
Una conversación sobre seguros empieza por conocer tu actividad, tus activos y las personas que forman parte de tu empresa.
Lo que te ha
costado construir.
Tus instalaciones, equipos e inventarios cumplen una función en tu operación. Identifiquemos qué necesitas proteger.
- Bienes y valores a asegurar.
- Ubicación y características del negocio.
- Eventos y exclusiones a revisar.
Lo que necesitas
para seguir.
Cada actividad tiene puntos sensibles. Revisemos qué situaciones podrían afectar tu trabajo y tu relación con terceros.
- Responsabilidad frente a terceros.
- Dependencias de la operación.
- Riesgos propios de tu actividad.
El equipo que
crece contigo.
Las personas sostienen tus proyectos. Consulta alternativas colectivas de protección y sus requisitos de contratación.
- Opciones de vida y salud colectiva.
- Características del grupo.
- Condiciones de ingreso y permanencia.
Estas son áreas para explorar durante la asesoría. Las alternativas disponibles, sus requisitos y coberturas deben confirmarse para cada empresa y producto.
Antes de elegir
una póliza,
entendamos
tu negocio.
Un comercio, una oficina y una operación productiva no tienen las mismas necesidades. Los detalles de tu actividad importan.
Revisar mi protección ↗Tu actividad real
Qué haces, dónde operas y cómo prestas tus servicios. Esa información permite plantear una consulta acorde con tu empresa.
Lo que no puede faltar
Identifica los equipos, espacios y recursos cuya ausencia afectaría el funcionamiento de tu negocio.
El alcance de la protección
Revisa qué eventos contempla la propuesta, qué bienes incluye y cuáles son los límites y exclusiones.
Los valores y compromisos
Entiende la prima, los deducibles, las obligaciones del asegurado y los pasos para reportar un evento.
Tu siguiente decisión
merece una buena
conversación.
No necesitas tener todas las respuestas. Empecemos con una descripción de tu negocio y lo que más te interesa proteger.
Conversar con ITA ↗- 01 ¿A qué se dedica tu empresa?
- 02 ¿En qué ciudad opera?
- 03 ¿Qué te gustaría proteger?
- 04 ¿Ya cuenta con algún seguro?
Con estas preguntas podemos empezar. Si se requiere información adicional, te indicaremos cómo continuar.
Las preguntas
también son parte
de la estrategia.
¿Por dónde empiezo si nunca he asegurado mi negocio?
Empieza por describir tu actividad, ubicación y los bienes o personas que deseas proteger. Esa conversación permite identificar qué alternativas conviene consultar.
¿Una sola póliza cubre todo?
No debes asumirlo. Revisa el alcance de cada producto y sus exclusiones. Algunas necesidades pueden requerir coberturas adicionales o soluciones diferentes.
¿Puedo consultar opciones para mis colaboradores?
Sí. Indica cuántas personas integran el grupo y qué tipo de protección te interesa. Los requisitos, las condiciones de ingreso y la disponibilidad se confirman según la alternativa consultada.
¿Qué determina el valor del seguro?
Entre los aspectos a evaluar están la actividad, la ubicación, los valores a asegurar y las coberturas solicitadas. El valor definitivo se establece en la cotización de la aseguradora.
¿Puedo revisar los seguros que ya tengo?
Sí. Cuéntanos qué ha cambiado en tu empresa y qué te gustaría revisar. Es importante considerar si la información y los valores de tu protección actual corresponden a tu operación.
Hay mucho esfuerzo detrás.
Pensemos en lo que viene.
Hablemos de la protección que necesita tu empresa.
Información orientativa. Las alternativas disponibles, coberturas, límites, deducibles, exclusiones y requisitos dependen de la actividad de la empresa, del producto y de las condiciones de la aseguradora. Revisa la cotización y la documentación contractual antes de contratar. Los botones abren WhatsApp con un mensaje preparado; tú decides cuándo enviarlo.
